Mes intenso para México, el presidente Donald Trump ha dicho que no “necesita nada de México” y que no tiene interés en renegociar el T-MEC, lo expresó sin anestesia. Vale la pena preguntarnos, qué significa este acuerdo comercial para la economía en América del Norte: Es su columna vertebral.
Esta región que integra a Canadá, EE. UU. y México tiene un intercambio comercial de cerca de 2 billones de dólares estadounidenses al año entre bienes y servicios.
Específicamente, el comercio bilateral entre México y Estados Unidos de bienes y servicios fue en 935 mil millones de dólares en 2024.
¿Quién pierde en esta relación? Sin duda México, dado que más del 80% de nuestras exportaciones tienen como destino Estados Unidos.
En contraste, para la Unión Americana, México representa sólo entre el 15% de sus exportaciones. Ellos están más diversificados, son más estratégicos, porque aunque México se ha convertido en uno de los principales mercados para los productos estadounidenses, Estados Unidos cuenta con una base mucho más diversificada: Europa, China, Japón, Corea del Sur y otros mercados que absorben grandes volúmenes de sus ventas externas.
Vale la pena recalcar que aunque el tratado lo más seguro es que se cancele, dada el enfrentamiento entre ambos países, el comercio no desaparecería, tanto EU, México y el tercer socio que es Canadá, podrían regresar a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Sin embargo, las consecuencias para México, el país más afectado, un impacto en su economía, diversos estudios estiman que México podría enfrentar una reducción del PIB de entre 2% y 5% en el mediano plazo, dependiendo de los aranceles que finalmente se impusieran.
Esta noticia del presidente estadounidense, la dio un día antes del Mundial de fútbol, que en teoría, se realiza de manera coordinada “fraternalmente” entre socios geoestratégicos de América del Norte.
MUNDIAL DE FÚTBOL
Vaya presión externa al gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero también al interior, grupos de presión encabezados con la CNTE (llamado grupo magisterial disidente), han puesto en jaque a las sedes mundialistas, principalmente a la Ciudad de México y sus arterias estratégicas como Avendia Paseo de la Reforma, Tlalpan, Estadio Azteca y el Aeropuerto Internacional Benito Juárez.
Asimismo, han puesto a prueba la capacidad de negociación y gobernanza (gobernabilidad) del gobierno de MORENA a nivel federal y capitalino.
La titular del ejecutivo, la presidenta Sheinbuam, ha acusado al empresario Ricardo Salinas Pliego de ser la “mano que mece la cuna”, quien esta atrás apoyando a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), aunque no presentó pruebas lo expresó en su conferencia mañanera en Palacio Nacional.
Sheinbaum no debería sorprenderse, pues, debe recordar que el poder es…: una conspiración eterna. Todos quieren el poder… Casi todos.
Además, las movilizaciones sociales fueron parte de las estrategias de la 4T para llegar al poder, no deberían estar tan molestos por las manifestaciones sociales.
Dada la presión de los grupos más visibles como madres buscadoras, transportistas, CNTE, padres de Ayotzinapa, dueños de palcos del Estadio Azteca, entre otros, la presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido cancelar su participación en el Fan Fest que se celebró en el Zócalo capitalino, a sólo un paso de Palacio Nacional, su residencia.
Además, el no asistir a la inauguración del Mundial de Fútbol 2026, es perder la posibilidad de proyectarse a nivel global, pero también, que el mundo escuchará el abucheo de los asistentes al Estadio Azteca, dado que ellos no son el segmento del mercado electoral que vota por MORENA.
Las protestas más virulentas se han producido en la CDMX, que según reportes periodísticos, la jefa de gobierno Clara Brugada, ha realizado una inversión pública relacionada con el Mundial de 2026, que supera los 23 mil millones de pesos. Aquí, el verdadero riesgo político para Clara Brugada no es únicamente el monto gastado, sino la percepción ciudadana sobre la utilidad de las obras.
Si después del Mundial los capitalinos consideran que: mejoró el transporte, disminuyeron tiempos de traslado y hubo recuperación efectiva del espacio público, entonces el gasto podrá presentarse como una inversión con legado urbano.
Pero si predomina la percpción de que hubo: maquillaje urbano, intervenciones cosméticas, sobrecostos o proyectos inconclusos, el Mundial podría convertirse en un pasivo reputacional para su administración.
En términos políticos, los grandes eventos deportivos suelen funcionar como un referéndum sobre la capacidad de gestión del gobierno anfitrión. El éxito o fracaso de esa narrativa se define menos por el monto invertido y más por la pregunta que se hacen los ciudadanos al final del evento: ¿Mi ciudad quedó mejor de lo que estaba antes?
¿Usted qué opina?
Este 11 de junio inció el Mundial México 2026, con el enfrentamiento entre México y Sudáfrica, así que esperamos que la selección nacional siga ganando.
¡Viva México aunque siempre pierde al final del torneo!, ya sabemos que los ratones verdes, que usan los colores nacionales para patear el balón, nunca pasan a cuartos de final.
.
#Trump, #Sheinbaum, #México, #EstadosUnidos, #T-MEC,






Deja un comentario